viernes, 11 de enero de 2013

ENCUENTRO POR UNA JUSTICIA LEGÍTIMA

Enero: un mes que suele resultar intrascendente en materia judicial (aunque —como algunos sabemos— puede ser muy propicio para "cocinar" algunos asuntillos, mientras muchos descansan, algunos se divierten y a otros las olas y el viento no los dejan ver...).

Aún así, en lo que va de 2013, el "mes de feria" viene resultando ciertamente atípico para los interesados en la administración de justicia. Y temas sobran; entre ellos la expectativa que ha generado en muchos —me incluyo— el denominado Encuentro por una Justicia Legítima

Para aquellos a los que la memoria les juegue una mala pasada, recordemos rápidamente que hacia fines de 2012 vio la luz un comunicado emitido por la Comisión Nacional de Protección de la Independencia Judicial, Junta Federal de Cortes, Asociación de Magistrados y Federación Argentina de la Magistratura.

Una considerable cantidad de magistrados, funcionarios —colectivo en el que me vuelvo a incluir— y académicos no se sintieron representados por la evocada manifestación e inmediatamente surgió como respuesta la solicitada "Una Justicia legítima". Pocos días después, tal documento se vio ratificado y reforzado mediante un nuevo comunicado, intitulado "Hacia una Justicia Legítima", que sumó varios centenares de adhesiones, y por el cual se anunció un encuentro nacional para debatir sobre el rol de la administración de justicia en la Argentina.

El propósito de este post es sumar un granito de arena (aunque no estemos en la playa), y poner a disposición un compilado —casero— que nuclea algunas apreciaciones representativas sobre toda esta temática. Corrsponden a Alejandro Slokar (juez / académico), Eduardo Barcesat (académico), Víctor Abramovich (académico), Félix Crous (fiscal), Jorge Auat (fiscal) y Carlos Rozanski (juez). La meta es contribuir a la difusión y comprensión de los alcances del evento, cuya agenda es abierta y que tendrá lugar en la Biblioteca Nacional durante los días 27 y 28 de febrero de 2013.


Desde ya se aclara que algunas de las ideas que surgen de estos testimonios pueden ser polémicas, pero, precisamente, la onda es escuchar, analizar, llegado el caso debatir y propender a un cambio de paradigma (claro... en la medida que se esté dispuesto a no cerrar los ojos y hacerle el caldo gordo al status quo).


De modo adicional, ya que algunas veces se alude en el vídeo a la denominada "familia judicial", dejamos a disposición un trabajo de investigación (La construcción de la trama política del Poder Judicial, de Gutiérrez, Álvarez y Kolker), que constituye una buena manera de acercarse al concepto.

POST PUBLICACIÓN agrego dos notables entrevistas vinculadas al tópico que aquí tocamos; una a Raúl Zaffaroni y otra a Stella Maris Martínez.

También un reportaje al juez Alejandro Slokar y testimonios de los fiscales Félix Crous, Jorge Auat y Javier De Luca.

DSA.

domingo, 16 de diciembre de 2012

ECOS DEL DEBATE SOBRE EL JUICIO POR JURADOS (versión adaptada)


Una noche más, con todos los cliches posibles, y yo perdido por ahí. Deambulé un buen rato. Todas las gotas de sudor se evaporaban entre la bruma, antes de tocar el suelo alcantarillado. Emboqué dentro de un volquete la botella vacía que llevaba en la mano y un resorte con forma de gato se disparó a los gritos, trepó por un árbol venoso... no me importó. Por fin entré a la Taberna de los Pájaros. En la barra me sirvieron algo no habitual. Encendí un pucho y de ahí en más, con carpa, solo pude escuchar la charla que mantenían los fulanos de la mesa 85...

- Fíjate el caso "Marita Verón"... —dijo Luke, un joven con cabellos revueltos— Contra una Justicia corrupta recordemos que la Constitución Nacional establece en los arts. 24, 75 inc. 12 y 118 el Juicio por Jurados... Es una garantía para reformar un Poder Judicial oscuro y corrupto. Mirá, ahí lo tenés, en "Doce hombres en pugna" —apuntó al viejo Ranser, que aún cansado proyectaba el film—.


- ¿Cómo hace una persona que no conoce de leyes para ser jurado? —preguntó uno, interesado—.

- Decide exclusivamente sobre los hechos, o sea, culpable o inocente. El joven revolvió más aún sus pelos que se enlazaron con algunas otras ideas, sorbió de su vaso y agregó -El derecho lo aplica el Juez.

- Papá, lo que pasa acá es claro, la justicia penal está en crisis... —metió fichas un Don Nadie—.

El silencio copó la parada. De repente, la tensión de la luz entró a convulsionarse. Un hombre robusto, al que todos parecían respetar bramó...
La justicia penal no está en crisis. La crisis es la justiciaEl jurado genera resistencia entre otras razones, porque la abogacía sería distinta y más difícil —sentenció, y pocos eran los que no miraban al suelo—.
Si no se le puede explicar a 12 ciudadanos en qué consiste una prohibición penal, el hecho no puede ser delito. ¿Tenemos los abogados alguna habilidad especial para decidir sobre los hechos, que el resto de los humanos no tiene...? —algunos más bajaron la mirada...—
El juicio por jurados garantiza la inmediación, la defensa y la publicidad republicana. Y que se hable en castellano. No lo que pasa hoy, que un tipo puede ir preso por años sin entender de qué va la cosa —levantó su brazo y ¡PUM! descargó su puño contra la mesa—.

Al unísono la luz recuperó su brillo (y más aún también). El Ciego —que no parecía haberse impresionado con la escena— apoyó su balanza en el suelo, encendió uno de sus delgados cigarrillos y susurró ensordeciendo a todos:
- El jurado tradicional de Estados Unidos no funciona tampoco. Es mentira eso que vemos por televisión. En el 96% de los casos allá se resuelve por juicio abreviado. Es decir: se negocia y tiene un carácter extorsivo.
Si bien nuestra Constitución tres veces establece que debe haber juicio por jurado también es cierto que incorpora la Declaración Americana de Derechos Humanos y exige el doble conforme. Es decir que haya por lo menos dos instancias, que la segunda sea de revisión y es incompatible con el juicio por jurados que emite un veredicto sin fundamentarlo — Aseguró.
No se puede interpretar la Constitución como un texto autocontradictorio. De modo que el sistema mixto, integrado por tres jueces técnicos y dos ciudadanos, es el mejor — Pitó nuevamente y sin que nadie pudiera sacarle más palabras, se marchó.

Mi tiempo se agotaba. Aún así llegué a escuchar a Julianus, que con altura refutó:
-  La práctica de países como Estados Unidos, Canadá, Portugal y España demuestra que la revisión de las sentencias de los jurados jamás presentó inconvenientes.

Obviamente, implican una lógica muy distinta de la del proceso escrito —continuó, con serenidad contundente—. Aquí, el cuestionamiento no es al razonamiento de los jurados, en sentido estricto, sino a la ilogicidad de la respuesta a la instrucción de acuerdo a lo que ocurrió en el juicio. De este modo se privilegia el juicio propiamente dicho y no lo que dicen los jueces que ocurrió.

Luego, nadie en sus cabales dice, ni puede decir, que la totalidad de la conflictividad penal se va a resolver en juicio por jurados. Este tiene, fundamentalmente, un valor simbólico al resto del sistema. Solamente pueden llegar los casos mas graves, tipo "Marita Verón" y, a mi juicio, los casos donde se encuentren involucrados los funcionarios públicos.



Después, mal que nos pese, el resto del sistema seguirá funcionando con abreviados, criterios y oportunidad y resolución alternativa de conflictos, ya que nadie predica al derecho penal como solución para los conflictos...

La bruma no se había disipado aún cuando volví a pisar la calle. Mis dudas tampoco; pero al menos sabía que de la Taberna de Los Pájaros me llevaba algo más que un trago no habitual...

viernes, 23 de noviembre de 2012

LADRI DI BICICLETTE

Probablemente muchos hayan celebrado esta semana que la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal haya aplicado los principios pro homine, pro libertate y ultima ratio, para —entonces— determinar que la sustracción de una bicicleta en la vía pública constituye un hurto simple (en contra de la posición que estima que la bicicleta es un "vehículo", en los términos del art. 163, inc. 6° CP —hurto agravado—).

Este fallo (felizmente garantista) está disponible en la página del Centro de Información Judicial y una buena crónica (no oficial) del caso en cuestión fue publicada por Página 12.

El comentario de esta decisión y la conversación cotidiana con los compañeros de actividad hizo aflorar ciertas indagaciones con un toque de bitter... 

A veces me pregunto ¿para qué estamos...? 
¿Realmente esto tenía que llegar hasta la Cámara Federal de Casación Penal?

Y algunas ideas que surgieron a partir de esto último fueron las siguientes:


+ Si dentro del top ten de las prohibiciones de la cultura judeo-cristiana se encuentra el famoso "no robarás"; entonces la sustracción de una cosa mueble (por ej. una bici) tiene escasas chances de verse despenalizada (asumámoslo: la defensa de la propiedad privada es una prioridad en nuestra sociedad).

+ Parece extraño que la conformación de nuestro sistema judicial determine que los jueces de la CFCP (máximo tribunal penal federal del país) puedan estar en situación de fallar en un mismo día casos tan diferentes como "Lesa Humanidad" y "Bici".

+ Para intervenir en "Bici" en la Capital Federal debería estar la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional (que fue creada en 2008 y concursada hasta 2010 pero no funca —ni siquiera tiene edificio donde operar—). Aún así, no dejaría de ser amargamente llamativo que el caso llegase hasta una instancia tal alta.

+ Delitos como el del caso "Bici" son ordinarios y deberían ser juzgados por tribunales de la CABA, lo cual, excluiría a la CNCCC. Pero igual el asunto podría llegar hasta el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad —que sonaría más natural, pero de todos modos ridículo—).

+ Para que "Bici" no llegase a semejante grado de judicialización, debería existir un recorte de la oferta de justicia penal.

+ Un camino posible sería aumentar los delitos de acción privada.

+ Otra alternativa sería la introducción del principio de oportunidad.

+ Algunos piensan que eso requiere de una reforma constitucional.

Pareciera que los ítems anteriores no se relacionan con la pregunta "para qué estamos" (los operadores de la administración de justicia en general —de ambos lados del mostrador—). Son problemáticas cuya solución exige actividad legislativa y ejecutiva.

La implementación de una "justicia" para delitos menores (diligente —sin componentes inquisitivos—) y otras variables (institutos como la reparación, mediación, etc.) podrían responder mejor a esta especie de  casos. Han aparecido proyectos legislativos en este sentido, pero todos terminan cayendo por no tener tratamiento parlamentario.

Ergo: de momento "estamos" para seguir trabajando, debatiendo estas cosas, difundiendo nuestras ideas (si nos da el cerebro, la gana y la "llegada"); y también para intentar introducir algunos criterios superadores, en los escasos márgenes que nos lo permite el hecho de que muchas veces "no somos nuestros propios jefes".



domingo, 11 de noviembre de 2012

ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ENSEÑANZA DEL DERECHO



Auditorio de la Universidad Maimónides
Hidalgo 775, CABA

Temática:

La enseñanza del derecho es uno de los problemas fundamentales a la hora de pensar cualquier tipo de transformación estructural ya sea en el propio ámbito de la justicia, como en el de lo público en general. Las razones son bien conocidas, por un lado, el buen funcionamiento del Poder Judicial es una necesidad insoslayable de cualquier estado democrático, por el otro, los abogados son los que masivamente ocupan puestos ejecutivos o de dirección en la administración pública y privada. Esta doble argumentación justifica sobradamente todo análisis, desde los más diversos puntos de vista y objetivos, del problema de la enseñanza del derecho en nuestro país.

Sin embargo, los lugares en que se produce esta reflexión son realmente escasos teniendo en cuenta la trascendencia del tema y puede sostenerse que no existe la debida atención respecto de la fundamental labor de formar a quienes tendrán la difícil tarea de ejercer la magistratura o de proyectar, dirigir y ejecutar políticas.

El problema queda planteado, si coincidimos que la crisis de la justicia es uno (o el más grave) de los problemas que nos aqueja como país, la reflexión acerca de la enseñanza del derecho es evidente, fundamental y urgente. En el mismo sentido, si creemos en la necesidad de capacitar de diferente manera a quienes nos gobiernan, el problema apuntado es de notoria actualidad.

Participantes:

Dr. Eugenio R. Zaffaroni (Ministro de la CSJN)

Dr. Javier Buján (Vice Ministro de Justicia CABA)

Dr. Nicolás García Rivas (Universidad de Castilla La Mancha – España)

Dr. Gonzalo Quintero Olivares (Universidad de Barcelona – España)

Dr. Javier Batello Calderón (Universidad Dom Bosco Porto Alegre – Brasil)

Dr. Marcelo López Mesa (Poder Judicial Prov. del Chubut)

Dr. Enrique Gussoni (Director Carrera de Abogacía – Universidad Maimónides)


Inscripción libre y gratuita, mediante envío de mail a derecho@maimonides.edu con los datos personales (Asunto: “Encuentro Internacional sobre enseñanza del derecho”).

Se entregarán certificados de asistencia.

Extra info: click AQUÍ

Informes: 4905-1122/1138 (14.00 a 20.00).